EL FUEGO
Las lagrimas
rellenantes
esta alma
casi eran molladas.
La herida
al corazón
que dejaba
desperder
el fuego
de este amor
casi cerrada.
Pues
han llegado
luridas palabras
a soplar
sobre el fuego
gotas de llanto.
Mas la herida
es sana.
Y este amor
es fuerte
todavia.
Y no desea
más dolor,
sino donarte
toda su fuerza
en ternura
y pasión.
Amor mio.
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